Decíamos que la información codificada en la corteza cerebral es reducida a algoritmos neuronales a través de circuitos de inclusión por convergencia. Decíamos también que un patrón de interferencia surge de la interacción del campo neuronal generado por el cerebro con la matriz energética del espacio-tiempo. Y que el patrón de interferencia es decodificado y transformado en experiencia consciente por el observador a través de la mediación de un factor de direccionalidad. 

Este último es capaz de transformar en experiencia consciente cualquier porción del patrón de interferencia, dentro y fuera del cerebro. De este modo las experiencias chamánicas, meditativas y otras implican la capacidad de decodificar zonas extra craneales del patrón de interferencia y acceder a niveles no habituales de la realidad.

En el procesamiento que el cerebro realiza para construir la realidad perceptiva, cada proceso energético que se lleva a cabo en la estructura de cada neurona, dendrita o axón del cerebro crea una micro distorsión de la estructura pre-espacial. Las interacciones entre todas estas micro distorsiones dan lugar a una macro distorsión hipercompleja que hemos llamado campo neuronal.

Ahora bien, el campo neuronal es una matriz de interacciones del conjunto de micro distorsiones neuronales en la estructura del pre-espacio y, por lo tanto, se inscribe en el orden implicado, enriqueciéndolo. Siendo el campo neuronal una resultante de la distorsión de la estructura pre- espacial, se puede inferir que existe un nivel de esta estructura que contiene la información de todos los campos neuronales existentes. A esta superestructura la teoría sintérgica la llama hipercampo. 

Una de las repercusiones de la teoría sintérgica es que anticipa la posibilidad de la interacción entre diferentes campos neuronales y, por lo tanto, de interacciones directas entre cerebros (lo que el Dr. Grinberg llamó “potencial transferido”). Los resultados de los experimentos de laboratorio corroboran esta posibilidad e indican que las interacciones entre cerebros se comportan de manera similar al “entrelazamiento de partículas cuánticas” de la paradoja Einstein-Podolsky-Rosen.

El campo neuronal afecta y altera la organización sintérgica del pre- espacio y, en cierto nivel de funcionamiento, puede llegar a fundirse con ella, de tal forma que el producto de la actividad cerebral “se confunde con el resto de la creación”. Esta idea, que puede resultar novedosa desde un punto de vista psicofisiológico, “es tan antigua como la historia del hombre desde un punto de vista religioso y filosófico”.

El concepto de campo neuronal y de su expansión e interacción con el espacio es la contraparte paradigmática-científica de la consciencia de Unidad: la percepción de que no existen lo interno y lo externo ni el observador y lo observado como realidades separadas. Lo que concuerda con el paradigma de la física cuántica y la propuesta de David Bohm de un universo no fragmentario. 

Según Grinberg la estructura del pre-espacio es una red holográfica, no local, que tiene el atributo de la consciencia. El campo neuronal distorsiona este enrejado o lattice y activa una interpretación parcial del mismo, cuyo resultado es la percepción. Solo cuando el sistema cerebro- mente está libre de interpretaciones, el campo neuronal y la estructura del pre-espacio se vuelven uno. En esta situación, la percepción de la realidad es unitaria, no dual y sin ego.

Como se sabe por su testimonio el Dr. Grinberg era practicante de meditación Vipassana. Esta consiste, en pocas palabras, en ampliar el campo de la atención hasta incluir cada vez más aspectos de la experiencia: sensaciones corporales, respiración, sonidos, entorno… Dicho en términos de su eje hipotético de unificación del yo, cada nivel se transforma en el contenido observable del nivel superior subsiguiente. El Dr. Grinberg se explayó en la descripción de esta técnica bajo el nombre de “meditación auto alusiva”. Sabemos que actualmente se está implementando en ciudad de México una línea de trabajo oficial en esta dirección.

Leave a Reply



Dr. Jacobo Grinberg-Zylberbaum 2020